Dannich Cárdenas Astrid Vanessa2025-08-202025-08-202025-03https://repo.umc.cl/handle/umc/8755Los efectos de la pandemia COVID-19 siguen haciéndose presentes en los sistemas educativos a nivel mundial, afectando especialmente a aquellos estudiantes que estuvieron alejados por más tiempo de la educación presencial. En el caso de Chile, el cierre extendido de los establecimientos educacionales lo posicionó entre los países con mayor tiempo fuera de las aulas, generando desafíos en la recuperación de aprendizajes, el acceso equitativo a la educación y el bienestar socioemocional de los estudiantes (UNESCO; CEPAL; UNICEF, 2022, citado en Mineduc, 2024). Esto viene a recalcar el valor esencial de la educación formal en el desarrollo de niños, niñas y adolescentes, especialmente en casos de sectores con alta vulnerabilidad socioeconómica, donde el establecimiento cumple roles más allá de los aprendizajes, funcionando como espacios de contención y apoyo integral. El valor del establecimiento educativo en su gestión con el estudiante y la comunidad aledaña, puede incluso constituirse como un factor protector para el desarrollo de comportamientos asimilables a delito, al promover el despliegue de conductas prosociales y establecerse como un lugar seguro dentro del contexto de los estudiantes (Solomon et al, 2017; Zuñiga et al, 2024). Así es el caso de la Escuela Padre Hurtado, donde se sitúa el estudio de la presente tesis para optar al Magíster en Gestión de Calidad. Ubicada en la comuna de Castro, región de Los Lagos, la escuela tiene el índice de vulnerabilidad económica [IVE] más alto de la comuna (94.7%). Los estudiantes poseen un perfil diverso, que si bien se ha tomado como una oportunidad de enriquecer la cultura de todos los miembros de la comunidad, también implica desafíos de atención a la diversidad y el acompañamiento de los estudiantes. Situándonos desde la política educativa actual en Chile a través del Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad (SAC), se entienden los procesos de mejoramiento continuo desde la centralidad de la escuela para el diagnóstico, por lo que estos deben ser participativos; tomando en cuenta tanto su horizonte formativo y educativo como también su situación institucional actual, en5 términos de las fortalezas y debilidades que percibe de sí misma. Entendiendo la realidad compleja en la que se despliegan los diferentes indicadores de calidad de la educación, como señala Perez Juste (2016) la calidad es una “armonización integradora de los diferentes elementos componentes: eficacia en el logro de un servicio, bien u objeto excelente, mediante procesos eficientes, satisfactorios tanto para sus destinatarios, directos e indirectos, como para el personal de la organización encargada de lograrlo” (p. 24). En este contexto post pandemia y viendo sus consecuencias en la población estudiantil, el objetivo de la presente investigación es generar un diagnóstico institucional y posterior evaluación y desarrollo de un Plan de Mejora Educativo estratégico y planificación anual, que sea atingente a las principales necesidades de la escuela, manteniendo un enfoque participativo en su realización. Se pretende establecer prioridades actuales en la propuesta de mejoramiento y así contribuir a los espacios reflexivos de perfeccionamiento de los procesos que se dan en todos los inicios del año académico. Para dicho efecto, se utiliza una metodología de diseño mixto, de alcance exploratorio y descriptivo, recopilando información tanto cualitativa como cuantitativa a partir de los siguientes instrumentos: i) Revisión de los componentes del PEI del establecimiento, ii) Aplicación de un cuestionario de Análisis de Procesos al equipo directivo (Unidad Técnico Pedagógica, Inspectoría General, Convivencia Escolar, Asistente Social y Director) y iii) Revisión de la Autoevaluación Institucional respecto al PME y la Autoevaluación de Planes y Programas 2024. Con la información recopilada, se sistematiza el Diagnóstico institucional, para posteriormente desglosar las respuestas en el Análisis de resultados, lo que permitirá establecer las áreas prioritarias de mejora: convivencia escolar y liderazgo; desde las cuales finalmente se formula y se revisa en conjunto con el equipo el PME anual 2025. Se plantean acciones en las líneas del Marco para la Buena Dirección y las Comunidades de Aprendizaje a través del “Equipo de apoyo y contención socioemocionalesDiagnóstico Institucional Y Plan De Mejoramiento Educativo Escuela Padre Hurtado De La Comuna De Castro, Región De Los Lagos.Thesis